Policías condenados por sus vínculos narcos
Un total se seis policías provinciales recibieron distintas condenas en causas vinculadas al narcotráfico. La más dura fue a un sargento que operó el cargamento de marihuana en camión en Arroyo Leyes. Lo condenaron a 14 años.
El policía que operó el mayor cargamento de drogas en Santa Fe estará catorce años preso, tendrá que pagar una multa de cuatro millones y medio de pesos -entre él y su esposa- y le decomisaron todos los bienes que compró con ese negocio, entre ellos una casa en Santo Tomé, dos autos y una moto Susuki de alta cilindrada. Se trata del sargento Alejandro “Aguja” Aguero, condenado -junto a su padrastro y otros nueve policías- por un camión con 1.662 kilos de marihuana que quedó varado en Arroyo Leyes en un misterio porque no hay certezas sobre la magnitud y el destino del cargamento.
En 2017, el Tribunal Oral de Santa Fe lo condenó a 12 años de prisión por “transporte de estupefacientes agravado” y ahora le dictó la segunda condena por “lavado de activos de origen ilícitos” a cuatro años de prisión, que se unificó con la anterior en 14 años de cárcel. Más, una multa de 2 millones 253 mil pesos a él y otra de igual cantidad a su esposa -que suman los 4 millones y medio- y el decomiso de los bienes que compraron en 2014 y 2015 con sus ganancias: una casa en Santo Tomé, un Fiat Palio, un Chevrolet Celta y una moto Suzuki. La esposa de Agüero, María Silvina Arredondo fue condenada como “coautora” a tres años de prisión y su padre, Carlos Alberto Agüero a un año, pero el cumplimiento de ambas penas quedó en suspenso.
El fiscal general Martín Suárez Faisal logró probar en el juicio el “enriquecimiento de Agüero por su actividad delictiva” y la participación de la esposa y el padre del policía en las operaciones comerciales.
Policías condenados por amparar narcos
Un jefe policial y cuatro agentes fueron condenados por amparar a narcos en Empalme Graneros. Se trata de personal que cumplía servicio en la comisaría 20ª. El Tribunal Federal Oral Nº 3 también penó a dos civiles por delitos vinculados con comercio de drogas.
Los condenados son Cristian Galabert, a cinco años de prisión y ocho de inhabilitación para cargos públicos; Roberto Quiroga, a cuatro años de prisión y ocho de inhabilitación; Jorge Ocampo, a tres años y diez meses; Gustavo Elizalde, a tres años; Víctor Villalba, a tres años y medio; Sixto Pérez, a cuatro años; y Silvia Di Morelle, fue penada a tres años.
Las condenas fueron solicitadas la semana pasada por el fiscal federal Federico Reynares Solari y dictadas en disidencia por el tribunal. Los jueces Osvaldo Facciano y Eugenio Martínez impusieron las penas en tanto que el restante vocal, Otmar Paulucci, se pronunció por la absolución de todos los juzgados por el beneficio de la duda.
La investigación se inició como un desprendimiento de otra en relación a personas vinculadas a Rosa Caminos, hermana del asesinado exjefe de la barra de Newell’s Old Boys, Roberto “Pimpi” Caminos. En escuchas se detectó que el policía Cristian Fernando Gelabert brindaba protección al negocio de las drogas en barrio Tablada. Durante la investigación fue trasladado a la comisaría 20 de Empalme Graneros y la causa se desdobló al detectarse que efectivos de esa seccional brindaban amparo a narcos y hacían negocios con ellos.