Echaron a Mazzon del gobierno
Oriundo de Costa del Toba, paso su infancia en Vera. Fue operador de todos los gobiernos peronistas. La Biografía no autorizada del Monje Negro. De Menem A Kirchner.
El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández le comunicó a Mazzón por la mañana la decisión de la Casa Rosada de no contar más con su colaboración, según supo DyN. Por la tarde, comenzó la tarea de desalojar el despacho que ocupaba en el edificio desde el 25 de mayo del 2003, cuando llegó a la Casa de Gobierno como un directo colaborador del expresidente Eduardo Duhalde.
Como Mazzón tiene un cargo dentro de la estructura del Poder Ejecutivo Nacional, su alejamiento deberá ser publicado en los próximos días por el Boletín Oficial. Según un trascendido, el detonante del alejamiento del “Chueco” fue el disgusto presidencial porque en las listas del PJ mendocino que Mazzón, como siempre, se encargó de armar quedaron fuera los miembros de La Cámpora.
Nota publicada en el 2010 por FM ACTIVA sobre Juan Carlos Mazzon
EL MONJE NEGRO DE LOS GOBIERNOS JUSTICIALISTAS
Se formó políticamente en la provincia de Mendoza. Es oriundo de Costa del Toba. Le dicen “El Chueco” y tuvo la particularidad de acomodarse con todos los gobiernos justicialistas. De perfil bajo fue operador político de Menem, Duhalde y hoy de los Kirchner. También estuvo con Cafiero y Cavallo y fue el inventor de José Luis Manzano con quién compartió el Ministerio del Interior.
Quienes no lo conocen le atribuyen ser de la provincia de Mendoza, pero en realidad Juan Carlos Mazzón nació en Costa del Toba en el departamento San Javier, en la provincia de Santa Fe, el 8 de enero de 1944. Su infancia la paso en Vera. De joven se fue a Mendoza donde estudió Ingeniería en Petróleo (carrera que no terminó) y en la Universidad empezó su militancia. Se formó políticamente en Guardia de Hierro, ligada a la ortodoxia peronista.
El nombre de “Guardia de Hierro” fue extraído de un movimiento fascista, ultranacionalista y antisemita rumano, convertido luego en un partido político, que existió desde 1927 hasta la Segunda Guerra Mundial. Quienes investigaron a está organización indican, entre otras cosas, que López Rega publicaba la revista Las Bases, en la que anunciaba los blancos de los escuadrones de la muerte. Guardia de Hierro distribuía esa publicación y, después del golpe militar de 1976, se alineó detrás del proyecto político de uno de los del triunviratos del terrorismo de Estado: Emilio Eduardo Massera.
En Mendoza se convirtió en el inventor y luego mentor de José Luis Manzano, desde el inicio de la primavera democrática. Está casado y tiene cuatro hijos. Su actual residencia, además de Balcarce 50, sería el paquete Country Los Hornos, en la localidad bonaerense de Pilar.
Siempre hizo el mismo trabajo, independientemente del cargo formal que ocupase. Eso no importa. Desde hace más de 40 años, su tarea fue la de ser un operador del poder peronista. Trabajar para el jefe, para algún jefe, con el fin de que el aparato del PJ se siga reproduciendo, amplíe su dominio y, en lo posible, afronte la menor oposición.
Desde la vuelta a la democracia, trabajó con todos: Antonio Cafiero, Manzano, Menem, Cavallo, Ruckauf, Duhalde, Kirchner, y ahora Cristina. Desde 2002, con la gestión de Duhalde, está en su cargo actual, aunque no en la misma oficina, de la que fue desplazado por Alberto Fernández, su enemigo en el Gabinete, cuando gozaba de la confianza del matrimonio presidencial.
Fue el “operador” de Manzano en la presidencia de la Cámara de Diputados. En 1988, integró la corriente “renovación” del PJ, que llevó a Antonio Cafiero como precandidato a presidente. Menem, que venció a Cafiero, rescató desde el poder a los renovadores que podían serle útiles. Mazzón entró en la Casa Rosada por Eduardo Bauzá, operador dilecto de Menem, a quien conocía de Mendoza.
Desde entonces trabajó para Menem -por intermedio de sus sucesivos jefes Bauzá, Manzano y el ex ministro del Interior Carlos Corach-; también para Carlos Ruckauf, cuando éste llegó a la gobernación de la provincia de Buenos Aires, y para Duhalde (vía el secretario general de la presidencia, José Pampuro) cuando fue presidente.
Formalmente, en algún momento su tarjeta personal decía: Coordinador General de Asuntos Políticos Institucionales de la Unidad Presidente. Pero, en la práctica, su tarea de operador incluye diversas gestiones: es el encargado de recibir a intendentes y dirigentes, de recoger heridos, de gestionar favores. Su última movida fue una misión imposible: tratar de pactar, de acercar, de algún modo, a Carlos Reutemann en las últimas elecciones, a quien conoce desde hace años
“El Chueco” Mazzón tiene 66 años y está casado con la misma mujer desde el 26 de mayo de 1973, una ama de casa con quien tuvo cuatro hijos. Aunque sólo uno de ellos, Mauricio, de 36 años, sigue sus pasos: después de un breve paso por las filas de Macri, Mazzón chico se sumó al kirchnerismo y fue uno de los representantes del oficialismo en Papel Prensa.
Lo de “chueco” es un apodo cruel de juventud, que la política -también cruel- continuó. Tiene un problema en una pierna. De chico sufrió osteomielitis, una infección aguda de los huesos que se le manifestó en un fémur, por la que actualmente debe llevar una prótesis
Sus buenos vínculos con la oposición y su paciente tejido en las distintas líneas del PJ son prácticas que quizás haya tomado del intrigante fundador de Guardia de Hierro, Alejandro “El Gallego” Alvarez. El mentor de la agrupación formadora de cuadros nacionalistas del PJ en los 70, a la que Mazzón estuvo ligado, creía que la organización vencería al tiempo.
Con Manzano, integraban el mismo grupo estudiantil. En 1969, Mazzón participaba en lo que fue el Frente Estudiantil Nacional (FEN), que conducía Roberto Grabois. Luego se fusionaron, todos, con Guardia de Hierro, enfrentada con Montoneros. Es que el FEN viró del marxismo a ser vehículo peronizador de la clase media. Guardia buscó y logró un acercamiento con militantes nacionalistas mendocinos. Entre 1969 y 1971, Guardia, el FEN y los Comandos Tecnológicos Peronistas del teniente Julián Licastro convergieron en lo que se llamó el “trasvasamiento generacional”.
Se hizo conocido con el menemismo, ocupando el cargo de viceministro del Interior, cuando el titular de la cartera era José Luis Manzano. Lo desplazaron del cargo en 1992, cuando se descubrió que había estado preso por una causa judicial en Mendoza acusado de estafa. Corría 1981 y Mazzón, que trabajaba en el Registro de Patentes del Automotor de Mendoza, terminó detenido y condenado a tres años de prisión por estafas. Salió al cumplir los dos tercios de la condena, en 1983. Después de ser desplazado del Ministerio del Interior siguió cobrando un sueldo hasta 1999, según consta en la ANSES.
Durante aquellos años en el Ministerio del Interior fue, también cuando se hizo público la denuncia sobre el pago a Obispos y curas que en algún momento fueron críticos a la gestión menemista. “La transferencia a los obispados no estaba autorizada por la ley. Fue concebida en agosto de 1991 por el flamante ministro del Interior José Luis Manzano, y su subsecretario y jefe político, Juan Carlos Mazzón, en respuesta a un aluvión de críticas eclesiásticas” escribía Horacio Verbitsky en Página/12. Se utilizaban los famosos ATN (Aportes del Tesoro Nacional) para hacer los pagos que también incluía curas que reivindicaban la represión ilegal como Ogñenovich.
El dirigente que lo acercó al menemismo (Mazzón estaba en la renovación encabezada por Antonio Cafiero) fue Eduardo “guardapolvo” Bauza con quién cultivó amistad en su estadía en Mendoza.
Se atribuye que por aquella época conoció a Kirchner. Eran tiempos en que se negoció la privatización de YPF y muchos peronistas sostienen que Mazzón fue algo así como un garante con las provincias para que respaldaran la privatización de la petrolera estatal. Fue quien arregló con los gobernadores petroleros las regalías. Kirchner, desde luego, estaba entre ellos.
Cuando Menem se peleó con Cavallo, a través del vocero del ex Ministro de Economía Guillermo Seita, se acercó políticamente al mentor de la convertibilidad cuando soñaba con una posible candidatura presidencial. La relación duró poco, el tiempo en que la imagen de Cavallo se iba deteriorando.
En el croquis que están en alguna causa judicial (Emir Yoma) se lo menciona como formando parte de un gobierno paralelo durante el menemismo, siendo vocero de Eduardo Bauza y Domingo Cavallo.
En el 2000 el Dr. Oscar Klier, Fundador y ex Rector de la Universidad Congreso de la provincia de Mendoza lo denunció junto a Vila, Manzano y otros por xenofobia, discriminación y copamiento de la casa de altos estudios donde, luego, Mazzón fue nombrado profesor emérito de la cátedra de Ciencias Políticas y Derechos Humanos.
Regresó de la mano de Eduardo Duhalde para operar a favor de la campaña presidencial del entonces gobernador bonaerense. Se pueden encontrar las huellas digitales del “Chueco” detrás de las internas partidarias en distintas provincias, como Mendoza, San Juan, Catamarca, Corrientes, Misiones y La Rioja. Algunos dentro de la interna partidaria lo denominaron “el valijero”. Por allí descansan, en algún cajón de la legislatura nacional, pedidos de informes por sus viajes a las provincias utilizando el avión provincial y cargado de valijas a las que se les desconocen sus contenidos. Por esto habría también una denuncia judicial que descansa en el despacho de algún juez federal.
El periodista Horacio Verbitsky describe en una nota, en Marzo de 2008, que Mazzón era el único sostén de Rico Tejeiro en el gobierno mendocino de Celso Jaque donde ocupaba el cargo de Subsecretario de seguridad pública provincial. El gobierno nacional presionó para que fuera despedido de su cargo por las denuncias por violaciones a los Derechos Humanos durante la última dictadura militar cuando se desempeñó en la Dirección de Inteligencia de la policía de Mendoza.
Para muchos, es un hombre respetado, un articulador de alto nivel, que sabe tejer lazos con todos, amigos y enemigos. Para otros, en cambio, no tiene palabra y no cumple con ningún pacto. Están quienes lo ven como un componedor neto. Y están quienes lo ven como un complotador oscuro.
“Su grado de influencia política hoy, que creció frente al matrimonio K con la salida de Alberto Fernández, es inversamente proporcional a su exposición: tal como corresponde a un monje negro, puede salir a caminar perfectamente por Florida sin que nadie sepa de quién se trata” escribieron en diario La Nación sobre su persona.
Las últimas tramas políticas que se le adjudican son haber sido el ideólogo del adelantamiento electoral lo que habría provocado algunos enojos dentro del círculo íntimo del matrimonio presidencial, pero más allá de la derrota electoral en todo el territorio nacional, por la derrota electoral de Néstor Kirchner en la provincia de Buenos Aires. “Me entregaron” habría sido una de las frases utilizadas por el ex presidente la noche de las elecciones en un lujoso hotel céntrico de la Ciudad de Buenos Aires. Otros cuentan que los allegados kirchneristas lo buscaron por distintas habitaciones del hotel esa noche sin poder dar con él.
Hoy, aseguran, está trabajando fuertemente en el armado de la ONG “Hinchadas Argentinas” que no es más ni menos que un acuerdo con las barras bravas del fútbol argentino ofreciéndoles el viaje al mundial de Sudáfrica en Junio de 2010 a cambio de ciertos trabajos militantes de cara a las elecciones presidenciales del 2011.
“El chueco” Mazzón es sin dudas todo un personaje en las sombras de la política argentina que debe conocer los vericuetos del poder como ningún otro. Si alguna vez se decidiera a escribir un libro sobre sus andanzas seguramente se transformaría en Best Seller. Debe saber mucho sobre las roscas políticas y mucho más sobre la corrupción y las denuncias que pesan sobre los distintos gobiernos a los cuales les brindo sus servicios.