Sólo nos queda rezar y rogar
En Vera se han liberado todas las actividades. El índice de mortalidad es el doble de la provincia. Los casos que se informan es el equivalente a 1.000 en la ciudad de Buenos Aires o unos 600 en Rosario. Ya no existen los controles.
La cifra de contagios que se informan diariamente parecen pocos. En las últimas jornadas se han reportado 11 contagios. Haciendo una equivalencia con ciudades importantes del país y teniendo en cuenta que Vera cuenta con unos 20 mil habitantes, esos casos que parecen pocos significan como si la ciudad de Buenos Aires informara 1.000 casos o la ciudad de Rosarios unos 600.
El gobierno municipal ha decidido una apertura total de las actividades en contra de lo que opinan las autoridades sanitarias que creen que deberían seguir las restricciones. Inclusive se decidió la apertura del boliche bailable. Una bebida vale más que una vida.
Tostado con casi 16 mil habitantes tiene informados poco más de mil casos. Vera con unos 20 mil habitantes está llegando a los 800 casos (aunque la provincia informa mucho menos). En Tostado se ha decidido volver a la fase 1.
En Vera ya no hay cumplimiento de protocolos (aunque digan o quieran informar lo contrario). Alcanza con recorrer algunos comercios para comprobar que la mayoría de los vendedores y los comparadores están sin barbijos y en algunos locales comerciales (gastronómicos, panaderías y supermercados sobre todo) la concurrencia y permanencia es mayor a los aconsejado o recomendado en tiempos de pandemia.
El domingo medio centenar de personas estaban en la casa velatoria. La mayoría de ellos no siquiera tenía un barbijo colocado.
Ya no existen controles al ingreso y egreso de la ciudad. La política a decidido, definitivamente, desprenderse de la cuestión sanitaria.
Vera cuenta hasta la fecha, informados por el comité de emergencia, con 19 fallecidos (una cifra superior a lo que informa la provincia). Esto equivale a un índice de 3,5 de mortalidad. El doble del promedio provincial y un punto por encima del promedio nacional.
Por responsabilidad propia y de las autoridades políticas de la ciudad, Vera a quedado a la buena de Dios…y parace no quedar otra que rezarle para que el virus no se ensañe aún más con los verenses.