Locademia de policías
Sexo, coimas, tarifas y asaditos en la noche. Es la comisaría 11ª, ubicada en Aristóbulo del Valle al 4800, en la capital provincial.
La Agencia de Control Policial (ACP) realizó una requisa en la Comisaría 11ª, ubicada en Aristóbulo del Valle al 4800 de la ciudad de Santa Fe, como corolario de una investigación de la fiscal de Delitos Complejos del Ministerio Público de la Acusación, Mariela Jiménez, y desnudó una sumatoria de aberraciones.
Cuando los nueve policías de la ACP concurrieron a la dependencia, al llegar a la oficina contigua al despacho del jefe, observaron a una mujer policía en actividad que presta servicios en otra comisaría, pero que tiempo atrás revistó en la 11ª, que estaba manteniendo relaciones sexuales sobre un escritorio con un preso que tiene una causa en la Justicia Federal y a su vez es expolicía. Además encontraron 18 teléfonos celulares y 20.000 pesos en manos de los presos alojados en el penal. Un módem para wifi y una lista con precios por los favores a los detenidos.
A esa primera situación, se fueron sumando otras que ya son parte de la investigación, respecto a la cantidad de presos alojados en el penal que en ese momento eran 48. La capacidad logística y operativa, conforme a los parámetros de dignidad humana para el alojamiento de personas privadas de su libertad, es 16.
Extraoficialmente se supo que para conseguir algún beneficio, había que hablar con el preso expolicía, el mismo al que encontraron manteniendo relaciones sexuales con una mujer policía. Por ejemplo, para conseguir un teléfono celular para un preso, 5.000 pesos. Para que este mismo negociador permitiera el uso del teléfono todo el tiempo dentro del penal a los detenidos, 2.000 pesos por semana, que son 8.000 pesos por mes. Por salir a barrer a la vereda, o bien mantener relaciones sexuales fuera de los días y horarios estipulados otro monto de miles de pesos. Durante algunos días de la semana por la noche, había asados en el penal.
El ministro de Seguridad, Jorge Lagna, se refirió a los hechos ocurridos en la Comisaría 11ª de la ciudad de Santa Fe que se investigan en el fuero penal y hacia el interior de la fuerza.
Al ser consultado sobre esa situación, Lagna dijo: “La verdad es que es muy grave. El procedimiento lo hizo nuestra Agencia de Control Policial, nosotros tenemos remedios en la misma policía para esas situaciones que son muy graves. El comisario, no sé bien qué cargo detentaba quien estaba al frente de la comisaría, afronta un proceso penal y uno administrativo, que si a mí me preguntan tiene que ser la destitución”.
Sobre la suerte que correrán el resto de los policías involucrados –en principio son 10 además del comisario y la policía encontrada infraganti–, el ministro dijo que “se verá” en función del curso que toma la investigación. “Estamos trabajando en conjunto con la fiscal Mariela Jiménez en eso. Es un ejemplo muy feo, pero también es importante que la reacción vino de la propia fuerza, a través de la Agencia de Control Policial que fue quien inició el procedimiento y llegaremos hasta las últimas consecuencias. Siempre digo que hay policías y delincuentes. En este caso es lo mismo. La persona que incurrió en un delito es agravado porque, además, es policía”, aseveró.