Tatengazo en Barranquilla
Unión goleó 4 a 0 a Junior en Colombia, se adueñó del Grupo H y sacó su boleto a los octavos de final de la Copa Sudamericana.
El equipo Tatengue redondeó una labor histórica en la que pudo ponerse en ventaja desde el vestuario y luego supo manejar el trámite del partido a pesar de los intentos cafeteros. Fue una final ya que los colombianos llegaron primeros y el equipo argentino segundo.
Unión supo que debía ir por el triunfo para lograr la clasificación y mostró su actitud en el campo de juego cafetero. Se puso en ventaja en el primer minuto luego de una llegada por la izquierda de Claudio Corvalán, que mandó el centro y Omar Albornoz quiso despejar, pero la terminó metiendo en contra de su valla.
Pero al ser una final los colombianos no se quedaron y fueron por el empate, resultado que les daba el pase a la siguiente ronda. A los 21 minutos hubo un penal a favor de los locales que ejecutó Miguel Borja y el arquero Santiago Mele acertó el lugar y desvió la pelota.
Junior siguió con sus intentos, pero careció de profundidad para poder lastimar a los santafesinos, que se cerraron bien atrás y hasta salieron de contra. En una de esas llegadas, a los 41 minutos Jonathan Álvez recibió afuera del área, metió un caño, clavó un derechazo al ángulo y amplió la ventaja para el Tatengue.
En el inicio del complemento Unión le clavó otro puñal a Junior y marcó el tercero, a los 47 minutos por medio de Kevin Zenon, que concretó con una exquisita definición.
En los últimos minutos el elenco santafesino jugó con los nervios de los colombianos y controló el trámite del encuentro. Bajó un cambio, pero igual se fue acercando. A los locales les costó recuperar la pelota y sin la intensidad de la primera mitad, Unión igual pudo haber marcado el cuarto. Y ese tanto llegó a los 89 minutos con un buen remate de Matías Gallegos desde afuera del área.
Unión de Santa Fe consiguió un triunfo histórico por la goleada, su rendimiento y porque le valió la clasificación a los octavos de final de la Copa Sudamericana. Consiguió su pase más allá del 10-1 de Fluminense a Oriente Petrolero en Bolivia, que no le alcanzó.
El Tatengue hizo lo suyo y demostró que estuvo a la altura de una definición internacional. Cumple una gran labor en el segundo torneo sudamericano y es uno de los dos equipos argentinos (junto a Lanús) que continúa en carrera en este certamen.