Al limite
En Rosario, al ritmo de contagios que lleva la provincia, en una semas no habrá más camas para internación. En el Trébol ya hay ocupación plena y enfermeros y contratados realizaron una protesta y en Firmat profesionales de la salud reclamaron por más recursos humanos.
En los despachos donde se coordinan las acciones de los sistemas provincial, municipales y privado de salud ayer los gestos eran de una preocupación cada vez más cercana a la desesperación. Contaron que por estas horas la ocupación de camas en el sistema municipal de Rosario llegó al 100%, y que en los hospitales provinciales ese indicador es 96%. Algo peor que el lunes. Por lo tanto, ahora el flujo de pacientes se reorienta y se apoya en los sanatorios y clínicas privadas, donde el margen de vacancia todavía es algo menos crítico, 82 por ciento.
El Hospital de Emergencias Clemente Álvarez tenía todas sus camas ocupadas anoche, tanto de terapia intensiva como de sala general. Lo mismo ocurría en el Policlínico Eva Perón, de Granadero Baigorria, y en el hospital modular lindero que se erigió este año.
En El Tébol
“Nos llaman esenciales y nos tratan como descartables”, se leyó en uno de los carteles que portó el personal de enfermería y contratados del Samco de El Trébol, durante una protesta que protagonizaron frente a la puerta principal del hospital. La institución, que desde hace tiempo cursa un proceso de crisis que se tensó aún más durante la pandemia de Covid-19, se encuentra actualmente con ocupación plena en la Unidad de Terapia Intensiva. Ahora, sus trabajadores renuevan el reclamo de mejoras salariales y el seguro por Covid-19, entre otras exigencias.
En Firmat
“Sentimos que estamos a la deriva, que no hay un plan sanitario que nos contenga”. La frase resonó con fuerza para sintetizar el malestar de un grupo de profesionales de la salud de Firmat autoconvocados que hizo oír su voz en demanda de acciones que mejoren el funcionamiento de sistema sanitaria ante el avance de la pandemia.
En esa dirección apuntaron especialmente a la falta de recursos humanos para hacer frente a la demanda, entre otras necesidades que visibilizaron en busca de soluciones.
“En el mes de mayo se inauguraron seis camas de terapia intensiva en el Hospital de Firmat para la problemática (sanitaria) no solo de la ciudad sino de toda la zona de influencia, pero hasta el día de hoy no hay recursos humanos como médicos, enfermeros, bioquímicos o kinesiólogos”, disparó el doctor Miguel Maymo Argañaraz.
A su turno Juliana Albert, otra referente de los profesionales autoconvocados de la salud local, fue contundente al sostener: “Parece ser que el virus nos dio seis meses de ventaja y eso no nos alcanzó”.
Recordó que “enviamos notas y mantuvimos reuniones con distintos funcionarios y no tuvimos respuestas”, para luego enfatizar que “necesitamos urgente que se habiliten las seis camas de terapia intensiva del Hospital de Firmat que hoy están vacías porque no tenemos el recurso humano especializado”. Se trata de la segunda sala para pacientes críticos que si bien ya cuenta con equipamiento se ve limitada su operatividad al no haber personal suficiente.
También recalcó que “en estos casi seis meses (de pandemia) no se logró conformar el equipo de trabajo necesario para afrontar esta situación” y no dudo en sostener que “hubo falta de operatividad y se menospreció el recurso humano”, razón por la cual “sentimos que estamos a la deriva”, disparó.