Condena a una madre
Fue, entre otras cosas, por abandono de persona. El niño de 11 años se suicidó en el 2020. El padrastro ya purga una condena de cinco años.
Evelyn Daiana Lencina, de 28 años, domiciliada en el barrio Virgen de Guadalupe de Reconquista, fue condenada por los delitos de abandono de persona doblemente agravado, por resultado de muerte y por haber sido cometido por los padres contra sus hijos, en concurso ideal con privación ilegítima de la libertad doblemente agravada por mediar violencias y amenazas y haber sido cometido en la persona de un individuo que se le deba respeto particular, el cual habría cometido en carácter de partícipe secundaria, a la pena de cuatro años de prisión de efectivo cumplimiento.
La condena fue en un procedimiento abreviado, con el acuerdo de todas las partes: Evelyn Lencina, la defensora pública María Noel Severo y el fiscal Juan Marichal, con el aval del juez penal Gustavo Gon, el 24 de febrero de 2022 en los tribunales de Reconquista.
Según el fiscal Marichal,en reiteradas oportunidades, al menos desde el mes de septiembre de 2019 hasta el 6 de febrero de 2020, Evelyn Lencina y su concubino, Carlos Vicentín, pusieron en peligro la vida y la salud de los niños a su cargo, ya que los abandonaban a su suerte de forma habitual en el domicilio de la manzana 20, lote 73, casa 4 del Barrio Virgen de Guadalupe, donde habitaba el grupo familiar, sometiéndolos a amenazas y golpes, dejándolos encerrados y a cargo de las tareas del hogar por largos períodos de tiempo, sin posibilidad de salir al exterior e impidiéndoles bajo esas amenazas y golpes acudir al auxilio de vecinos del barrio; en tanto que varias veces no tenían comida suficiente y vivían en condiciones de mala salubridad.
El 6 de febrero de 2020, entre las 22:00 y las 22:30 horas, el niño Adrián Insaurralde (de 11 años), luego de haber sido golpeado en la cara por Vicentin, porque no quiso barrer su habitación, fue dejado solo en el domicilio junto con los otros niños; y Adrián, quien venía manifestando un malestar recurrente por sus condiciones de vida; y en particular por querer y no poder ver a su Papá, se ahorcó con la correa de un perro que sujetó a la cama cucheta.
Tras unos días de agonía en el Hospital, falleció el 18 de febrero de 2020. Había sufrido Anoxia Cerebral producto del ahorcamiento.
Carlos Daniel Vicentin fue condenado como autor penalmente responsable de los delitos de abandono de persona agravado por resultado de muerte, en concurso ideal con privación ilegítima de la libertad doblemente agravada, por mediar violencia y amenazas, y haber sido cometido en perjuicio de una persona a la que le debía respeto particular, ya que era su hijastro, a la pena de cinco años de prisión de efectivo cumplimiento.