Justicia inoperante y cómplice
A menos de 48 horas de producido un accidente en la ciudad de Buenos Aires que produjo 2 muertes, se han determinado algunas cuestiones sustanciales y de importancia para el esclarecimiento, algo que, en Vera, las familias Palavecino, Merlo y Giauque vienen esperando hace meses.
El pasado domingo por la noche tuvo lugar un trágico accidente de tránsito que involucró a cuatro vehículos y que dejó como saldo dos personas fallecidas. Tras las pericias, se determinó la velocidad a la que circulaba el principal acusado por el hecho, que ocurrió en el barrio porteño de Palermo.
Desde el Ministerio Público Fiscal porteño informaron que el BMW que provocó el suceso iba a más de 150 kilómetros por hora. A su vez, el conductor ya fue imputado por “homicidio culposo” y declarará este martes y se sabe que dio positivo en el test de alcoholemia. El test que se le realizó dio 0,51 gramos de alcohol por litro en sangre, cuando el máximo permitido para un conductor particular es de 0,50 gr/l.
Alejandro Palavecino y Emiliano Merlo murieron como consecuencia de un choque en la ruta 3 el día 23 de Enero. Recién hace unos días el fiscal regional dispuso la imputación de quién conducía una camioneta, Tomas Muñoz, nieto de la Presidenta Comunal Belkis Villalba y cuyo móvil pertenecía a la comuna y no tenía autorización para su uso.
El fiscal regional tomó intervención a pedido de la familia Merlo debido a que entendían que hay una inacción de la fiscalía de Vera y cuyo caso lo sigue el Dr. Nicolas Maglier.
Como público este medio y según los dichos del abogado de la familia Merlo, Ricardo Degumois, no se hicieron tests de alcoholemia (sobre todo al conductor de la camioneta), todavía no tienen el informe que podría determinar a cuantos km/h conducía ni tampoco como ni que produjo la tragedia. Hasta la semana pasada ni siquiera había sido llamado a declarar Muñoz.
El 22 de Febrero Agustín Giauque fue atropellado en la ruta 83s (de ingreso a la localidad) y encontró la muerte. Como en los casos anteriores, según cuentan sus familiares, no hay resultado de pericias, no hay control de alcoholemia, hay una caratula, pero no hay imputación.
Los protagonistas de los accidentes que provocaron las muertes nunca fueron detenidos ni demorados. Gozan de libertad e ¿impunidad? y se cruzan a diario con las familias afectadas.
Son las graves deficiencias de la justicia local y sus auxiliares, algo de lo que nadie toma nota, excepto las víctimas que sufren la inoperancia de un sistema cómplice e inhumano.
No podemos ni debemos resignarnos a que las cosas son así en el norte santafesino…el mismo que tiene una larga lista de casos impunes. En algún momento toda la sociedad debe reaccionar para despertar a los responsables de está desidia.