Nadando en la cloaca
El imputado exministro de seguridad de Santa Fe, Marcelo Saín, involucró a Perotti en sus ilegalidades. Un ministro salió a desmentirlo y defender al gobierno provincial y Saín los trató de cagones y traidores.
“Nuestro error es haber creído que Omar Perotti iba a tomarse en serio la lucha contra la mafia de Estado santafesina”, disparó tras haber sido imputado por espionaje ilegal, entre otras cosas. durante su gestión como ministro de Seguridad, arremetió contra referentes del Gobierno provincial. A su vez, buena parte de la oposición también apuntó contra el mandatario como responsable de esos supuestos delitos. Desde el entorno de Perotti, en tanto, rechazaron las acusaciones del ex funcionario y la oposición y lo atribuyeron a la “campaña”.
Saín rechazó la denuncia del Ministerio Público de la Acusación (MPA) y señaló que es una víctima del “lawfare”. Entre los nuevos argumentos que aportó a su defensa, reconoció que el Ministerio de Seguridad de Santa Fe contaba con “carpetas y perfilamientos” de diferentes personas públicas. Sin embargo, aseveró que durante su labor en la cartera no hicieron tareas ilegales de inteligencia.
A la hora de repasar la información que contiene el expediente, subrayó que parte del material fue producido durante la gestión de Maximiliano Pullaro, que ocupó su cargo entre 2015 y 2019 durante la última administración del Frente Progresista. El diputado provincial de la Unión Cívica Radical (UCR) ya forma parte de Juntos por el Cambio y asoma como precandidato a gobernador. Mientras tanto, interviene como querellante, dado que denunció que fue espiado al igual que parte de su familia.
La presentación de la evidencia secuestrada hace más de un año en dependencias oficiales de Rosario y la ciudad capital generó una coincidencia llamativa. El legislador opositor manifestó que Perotti dio la orden de investigar a políticos, empresarios, y dirigentes sindicales. Con la diferencia sustancial de que negó haber cometido delito alguno, Saín también sostuvo que actuó bajo las directivas del gobernador y eso bastó para incomodar a referentes de la gestión actual, alineada con el Frente de Todos.
Horas después de las dos audiencias en las que imputaron a ocho exfuncionarios, el ministro de Gestión Pública de Santa Fe, Marcos Corach, salió a despegar al mandatario provincial de las acusaciones sobre espionaje ilegal. “De quienes están de campaña anticipada con mentiras y victimizaciones, ya no se puede esperar nada”, advirtió de manera indirecta sobre la conducta de Pullaro.
Como uno de los hombres de confianza del titular de la Casa Gris, el rafaelino advirtió que la oposición busca “atribuirle al gobernador indicaciones delictivas” en base a la defensa de Saín. Luego aclaró: “Lo citado por el exministro es la orden de separar definitivamente el universo delictivo de la política y del Estado”.
Como imputado en una causa que le valió su puesto como asesor del Gobierno nacional, a Saín no le cayó nada bien la defensa que ensayó Corach para desacreditar al radical. “Ustedes son querellantes ¿Por qué no se ponen a trabajar y dejan de pelotudear por Twitter?”, preguntó.
El exministro les recriminó a los integrantes del Ejecutivo provincial: “Son gobierno, no una estudiantina rafaelina”. Más tarde desmintió la denuncia de espionaje. “Investigamos y ejercimos plenamente nuestras funciones contra esa mafia”, planteó respecto de la gestión que finalizó en marzo de 2021 con su renuncia.
Saín sacó pecho como “peronista, bonaerense y guapo” en contraposición a la postura que le atribuyó a la conducción del Gobierno de Santa Fe. “No soy cagón y traidor como otros”, remató para dar cuenta de la ruptura con el perottismo a partir de la causa judicial.