Carta abierta al “Tipi” Ramos o Ademar Rossi

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Alguna vez dijiste que ojalá se llegara hasta las últimas consecuencias, que no le temías a un juicio para que se sepa la verdad y la gente lo sepa. Bueno, ya está, no mentimos. Te declararon culpable y te condenaron. Dijimos la verdad, te sacamos la careta. Vos mentiste. Vos le mentiste a la gente.

¿Sabes que Julio o Ademar? te somos sincero, te estábamos esperando. Pasaron más de 20 años, así es la justicia, pero a veces, aunque tarda…llega.

Llegamos a Vera en 1996, al poco tiempo nos llamó la atención la poca o nula información que había respecto al paso de la dictadura en Vera. Como militantes de Derechos Humanos y consustanciados con la causa sobre las atrocidades cometidas por la dictadura, empezamos a indagar, a averiguar, a hurgar sobre ese pasado. Encontramos, en un principio, un fuerte hermetismo, pero eso duró el tiempo en el que empezaron a conocernos y a confiar en nosotros, en que se dieron cuenta que realmente queríamos saber la verdad.

Ello nos llevó a que nos topáramos con un grupo de personas que habían sufrido en carne propia aquella dictadura. No sólo nos abrieron la puerta de sus casas, sino y lo que es más importante, nos abrieron el corazón.

Habían pasado 25 años de sus secuestros y torturas y por primera vez se atrevían a contar públicamente los que les había sucedido. Recuerdo la conmoción que provocó en la sociedad aquellos duros testimonios. En aquellas charlas que teníamos con ellos en privado, mayormente en la casa de “Nene” García acompañado de buena comida, empezó a aparecer un nombre en común: Julio “Tipi” Ramos y ahí comenzó todo.

Una de ellas nos contó que mientras la torturaban en la tristemente célebre comisaría cuarta de la ciudad de Santa Fe (hoy un espacio de la memoria) estaba segura que quienes les daba las preguntas a sus torturadores eras vos, que era tu voz, pero estaba tabicada…no podía ver tu rostro.

Ellas y ellos fueron tus víctimas, sí las tuyas sino no se entiende porqué fueron chupados por la Guardia Rural y torturados. Andá a saber cuantos más hubo, algunos quizá no estén para contarlo, cómo Guillermo Perot ¿también lo conociste, no?

Después se empezaron a sumar otros testimonios de amigos y conocidos que nos iban contando algunas historias tuyas de militancia. A algunos los fuimos a buscar y otros venían sólos a relatarnos historias. “Averiguen sobre el balazo que tiene en la espalda” era uno de los datos que nos daban. Había muchas cosas de tu pasado que no cerraban, entonces había que seguir indagando sobre el.

Uno de ellos, ya fallecido, que decía conocerte bien, nos apuntó un dato que años después fue revelador. Golpeó la puerta de casa y nos dijo que averiguemos sobre un campo entrando por la ruta 11 desde Nelson, camino a Laguna Paiva, porqué enterraban personas. Nuestras posibilidades no llegaban a tanto. Pero indudablemente manejaba buena información. Era el campo San Pedro, en campo Andino, cerca de Laguna Paiva, donde encontraron 8 cuerpos enterrados y todavía siguen buscando con el equipo de Antropología Forense.

Varias veces te insistimos para hablar sobre como viviste aquellos años de la dictadura, que habías hecho, como la habías pasado y esas cosas. Simpre te negaste a darnos una nota sobre el tema. Nos decías que no querías revolver el pasado, que no querías hablar del tema. No soltabas prenda ni en privado. Daba la impresión que querías borrar de tu memoria aquellos años. Claro que querías hacerlo y no querías exponerte a una entrevista con alguien que podía preguntarte cosas concretas y certeras de aquella época y ponerte en una situación incómoda.

Así fue que un día nos encontramos con un legajo de un testimonio en la Co.Na.De.P (Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas) donde se te mencionaba. Sí, el mismo por el que ahora fuiste condenado. Y también nos encontramos con un expediente judicial que se había cerrado. Un tiempo después nos enteramos que fue, no porqué fueras inocente, sino porque la carátula del caso estaba encabezado por un Julio “Argentino” Ramos que no existía y no existía porque era Adelaido no Argentino. Eran épocas que tenías poder y podías llegar a contar con una justicia cómplice que te encubriera porque, seguramente, habías dejado muchos amigos y dirigentes dispuestos a cuidarte la espalda.

¿Cúal fue respuesta? mandar a pintarnos el frente de la casa. “Fachos” nos escribieron en letras celestes con aerosol.

Llegamos hasta la Secretaria de Derechos Humanos del gobierno de Hermes Binner, Rosa Acosta, que le pidió a la justicia que reabriera el caso. Nunca le respondieron. Seguías zafando.

La familia Solé tuvo que ver con tu destino final porque nunca renunciaron a buscar justicia y finalmente lo lograron. Con Luis Felipe hablamos varias veces y nos dio su testimonio y contó por lo que pasó por aquellos años y tu aparición en un interrogatorio con torturas.

Después aparecieron los documentos desclasificados del trístemente célebre batallón de inteligencia 601 al que reportaban los del batallón 122 de Santa Fe y se cerró el cerco sobre vos. Habías aparecido como Ademar Rossi, un PCI, un Servicio de Inteligencia de la dictadura. Lo hicimos público, después fueron publicados en un medio nacional, y saliste a respondernos con una nota en el cable local. Seguías sin querer hablar con nosotros.

¿Te acordas? dijiste que había gente que estaba queriendo tensionar, te referías a nosotros, claro. También dijiste que creías en la justicia y que querías que se llegara hasta las últimas consecuencias para que se sepa la verdad y hasta hablaste de una ¡ guerra ! que no por cuasualidad es el mismo argumento que utilizan los gemocidas y represores.

¿No te acordas? escuchá cumpa…escuchá

Bueno Tipi o Ademar, como más te guste. Como querías la justica llegó hasta el final. La verdad revelada, llevó su tiempo, pero quedó expuesta como querías. Ya está. No mientas más. Todavía estas a tiempo de contar la verdad de lo que sabes. Quizá puedas salvar en parte tu alma ayudando a muchas familias que quieren saber que pasó y a donde están sus seres queridos.

En democracia te trasnformaste en Papá Noel de mucha gente que todavía te tiene aprecio, pobre de ellos. Ahora entiendo. Lo hacías para salir del ostracismo en el que te metiste en aquellos años oscuros cómo si eso limpiara tu pasado. Ya vez, no limpiaste nada porqué en las personas oscuras como vos, el pasado siempre vuelve.

Un provervio chino dice “Siéntate a la puerta de tu casa y verás el cadáver de tu enemigo pasar” ¿sabes donde estamos Julio o Ademar? sentados en la puerta de casa y ¿sabes porque? porque los tipos que hicieron lo que hiciste vos… son nuestros enemigos.

Y no te equivoques…no buscamos ni queremos venganza, buscamos y queremos verdad y justicia.

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