El INTA censuró un informe sobre agroquímicos
Iba a ser presentado por la ingeniera agrónoma Virginia Aparico, pero el organismo estatal prohibió la difusión. La presentación revela la presencia de herbicidas y otros compuestos de la agroindustria en sangre, orina y heces de personas que viven en pueblos fumigados.
El 15 de junio la dirección nacional del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) envió una nota a la ingeniera agrónoma Virginia Aparico, investigadora de la Estación Experimental Agropecuaria Balcarce de ese organismo. En la nota se la “instruye” a suspender la comunicación pública de los resultados del proyecto internacional “Transición Sostenible de Protección Vegetal: Un Enfoque de Salud Global (SPRINT)”, a cargo de Aparicio en Argentina, pautada para el miércoles 21. El proyecto está destinado a evaluar la presencia de plaguicidas en Europa y Argentina. Los resultados preliminares arrojan datos alarmantes, confirmando lo que cientos de comunidades a lo largo del país denuncian hace décadas: los plaguicidas no permanecen únicamente en los campos de cultivo: están presentes en suelos, el agua, el aire, en nuestros cuerpos.
En una comunicación, como investigadora responsable del proyecto en el país, Aparicio anunció la presentación pública de los resultados: “Le informamos que todos los participantes argentinos de SPRINT y personas interesadas en los avances de éste proyecto están invitados a una reunión virtual de INTA, que se desarrollará el día 21 de junio para la presentación de los resultados argentinos generales. En esta reunión se brindarán los avances de forma general y anónima respecto de sus datos. Próximamente enviaremos la invitación y esperamos que pueda participar”.
Sin embargo, la invitación no llegó. Antes lo hizo la comunicación institucional del INTA, que obligó a Aparicio a suspender la difusión. Un hecho de suma gravedad que censura el trabajo de investigación en un organismo público y pone de manifiesto la ausencia sistemática de datos oficiales sobre el impacto ambiental y sanitario de estas sustancias de uso intensivo en la actividad agrícola, una de las principales de la matriz productiva argentina. Una “ausencia” indispensable para el sostenimiento del agronegocio como política de Estado.
El proyecto SPRINT, iniciado en 2008, es resultado de una coordinación internacional que involucra a la FAO y a 11 países. Argentina es el único de nuestro continente. Durante la primera quincena de noviembre de 2021, se llevó adelante un muestreo de primavera del contenido de plaguicidas en muestras biológicas humanas, siguiendo un protocolo acordado para todos los países participantes. Este protocolo fue revisado por pares y publicado en una revista científica. En Balcarce se realizó el pre-procesamiento de las muestras, que luego fueron remitidas a diferentes laboratorios europeos para su análisis. El informe preliminar indicó que en las muestras biológicas de sangre, orina y materia fecal de 73 participantes argentinos se constató la presencia de hasta 18 plaguicidas.
Según la comunicación oficial realizada por la dirección nacional del INTA a Aparicio, la suspensión de la comunicación de los resultados obedece a que estos estudios, previamente aprobados por el organismo, “exceden la incumbencia institucional”.
Aparicio había realizado una investigación en la localidad de Lobos, demostrando la detección de de 11 plaguicidas, incluyendo 2,4D y atrazina en el agua subterránea (pozos particulares, escuelas y redes de agua corriente); 12 plaguicidas en el agua superficial; 7 plaguicidas empezando por el glifosato en los sedimentos de la Laguna; 6 de estos plaguicidas en el material vegetal del casco urbano; y 5 plaguicidas (nuevamente el glifosato y el resto de este cóctel) en los suelos. En todos los casos los valores máximos adminitos por la la Unión Europea (0,1 microgramo de molécula de un pesticida por litro, o 0,5 microgramos sumando moléculas de distintos pesticidas). Trabajos similares han sido realizados por Aparicio y el equipo del INTA-Balcarce sobre muestras tomadas en Trenque Lauquen, General Lamadrid, General Pueyrredón, entre otros. Se trata de un trabajo muy importante para denunciar los efectos del agronegocio.
Tierra Viva
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