Confirman condena
Lo hizo la Cámara Penal de Vera sobre Franco Villalba Gómez, quién había matado a su padrastro con 40 puñaladas en un Vivero de la Ciudad de Calchaquí, hecho ocurrido en el 2019.
La Cámara Penal de Apelaciones confirmó la condena de 20 años de prisión para Franco Emanuel Villalba Gómez, D.N.I. Nº 40.451.938, la que vencerá el 3 de abril de 2039, según surge del cómputo de la pena, que tiene en cuenta el tiempo que Villalba estuvo en prisión preventiva.
La condena por el homicidio de su padrastro, Miguel Angel Mattiazzi, fue en procedimiento abreviado, ya que Villalba renunció al juicio para evitar una eventual condena mayor.
El tribunal de primera instancia estuvo conformado por los Dres Gustavo Gon (presidente), Claudia Bressán y Norma Senn. Como fiscal trabajó el Dr. Nicolás Maglier; y como querellante (en nombre de Darío Hernán Mattiazzi hijo de la persona asesinada, trabajó el Dr. Ariel Williambi.
En el acuerdo inicial, a Villalba lo asistió como abogado defensor el Dr. Sixto González, quien luego renunció al poder y continuó el defensor público Matías Daruich, quien resistió la condena de 20 años, en busca de algo menos, lo que no prosperó. Todo fue confirmado por la Cámara Penal, con la firma de José Mántaras (primer voto), acompañado por Eduardo Bernacchia y Carlos Renna.
Franco Emanuel Villalba reconoció y se dio por probado que antes del mediodía del 1 de julio de 2019, mató a su padrastro Miguel Angel Mattiazzi, a quien le aplicó 40 puñaladas.
Sucedió en el vivero que tenía Mattiazzi en el Km 680,100 de la Ruta Nacional Nº 11, en la Ciudad de Calchaquí, donde estaba con su bebé, quien tenía entonces un año y siete meses de edad.
La camioneta de la víctima, una VW Amarok color azul, dominio AB993QL, había sido sustraída y la abandonó en la cuneta sobre calle Simón de Iriondo, zona suburbana de la ciudad de Calchaquí.
El médico policial, Dr. Juan Pablo Serrano, es quien corroboró la muerte de Mattiazzi, constatando múltiples heridas cortantes con arma blanca en la zona del cuello, tórax y abdomen.
La autopsia realizada por el médico forense Horacio Goldaraz determinó que la causa de muerte fue hipovolemia, producto de laceración de vasos del cuello (carótida y yugular izquierda y derecha) y bronco aspiración.
Esa misma noche, en la casa de la suegra de Villalba (Marcela Beatríz Vera) secuestraron las zapatillas con manchas de sangre, un cuchillo de unos 15 cm de hoja, cabo color blanco, mochila y otros efectos personales del ahora confeso autor.
También los peritos encontraron en el baño de la casa de la suegra, restos de sangre humana; y confirmaron que allí se había bañado Villalba, incluso un detalle no menor, lo hizo con agua fría, siendo un día de intenso frío.
Con la confesión de Villalba, para facilitar el acuerdo que evitó el juicio, se acordó eliminar la imputación de alevosía, y quedó como homicidio simple, según artículo 79 del Código Penal Argentino. Eso fue avalado por el Fiscal Regional de la IV Circunscripción Judicial, Dr. Rubén Daniel Martínez, y por el Fiscal General Dr. Jorge Baclini.
Al momento de la condena, Villalba prestó su conformidad diciendo que nada justifica su conducta; y solicitó tener una oportunidad para estudiar y ayudar a su familia, con deseos de poder reinsertarse en la sociedad.