Desertificación santafesina
La provincia de Santa Fe ha perdido el 85 por ciento de sus bosques y montes naturales, de acuerdo a los datos de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable.
(Por Carlos del Frade) En 1935, la superficie de bosques y montes naturales en la provincia de Santa Fe se encontraba cercana a los 59 mil kilómetros cuadrados. Hoy en día la cifra apenas supera los 8.250 kilómetros cuadrados, 13,98% de lo existente hace 80 años.
Los 50.747 Km cuadrados de bosques y montes naturales que han desaparecido forman parte de tres procesos de explotación irracional de los recursos naturales: el quebracho colorado en el norte, el eucalipto blanco en el sur y el talado indiscriminado que ahora sirve de base para plantar soja en regiones que antes poseían una gran diversidad natural.
Por otro lado, según el estudio “Valoración económico-ecológica de la pérdida de nutrientes básicos de los suelos santafesinos”, de Mirta Graciela García, de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la Universidad Nacional de La Plata “la provincia de Santa Fe presenta un creciente problema de acidificación de los suelos ocasionado, en parte, por la exportación de nutrientes básicos a través de las cosechas agropecuarias”.
”El objetivo fue evaluar el impacto de la evolución de la agricultura en la pérdida de nutrientes básicos de los suelos de los distintos departamentos y el potencial costo de su remediación. Se consideró la producción de soja, maíz, trigo y girasol (período 1971/2010)”.
”El incremento en la producción de 2001/2010 respecto 1971/80 fue de 1.178 % para la soja, 13 % para maíz, 40 % para trigo y 75% para girasol…los departamentos más afectados son General López, Caseros, Iriondo y Constitución”.
Dice la investigación que se “necesitaría el 9,7% de la producción de soja del período considerado para remediar este impacto que afecta la sostenibilidad del sistema agrícola santafesino y atenta contra la seguridad alimentaria en términos de mediano-largo plazo”.
La provincia de Santa Fe aumentó la producción total de los cultivos de soja, maíz, trigo y girasol en las 4 décadas comprendidas entre 1970 y 2010, de 47 a 143 millones de toneladas. Dicho incremento se basó en el aumento de rendimiento y fundamentalmente del área sembrada
Utilizando el promedio de precios corrientes FOB (mayo-junio 2007/10) de soja, su aplicación y flete a valores promedio de 2011, se necesitaría el 9,7 % de la producción de soja de las 4 décadas a valor actual, para reponer la exportación que este cultivo ha causado de estos 3 nutrientes
Esta cuantificación monetaria de la exportación de bases de los suelos santafesinos pasan a formar parte del pasivo ambiental que los países receptores de los granos exportados deberían reconocer como deuda ecológica con la Argentina
*La prácticamente ausente reposición en el pasado, sus implicancias económicas, productivas, ecológicas y sociales, señalan claramente el perjuicio de la evolución de la agricultura de la provincia de Santa Fe sobre la sostenibilidad de estos sistemas y atenta contra la seguridad alimentaria de la población en términos de mediano-largo plazo, concluye la investigación.
*Por eso hacemos nuestra la reciente declaración de Colastiné Norte, consecuencia del 17º Plenario de la Multisectorial “Paren de fumigarnos de Santa Fe”.
”Que la creciente evidencia de la insustentabilidad del modelo de agricultura tóxica, hace indispensable que el Estado Provincial tome MEDIDAS URGENTES, a fin de detener la epidemia de cáncer y otras enfermedades directamente provocadas por el modo de producción basado en la utilización de químicos y semillas transgénicas.
”Exigimos el PRONTO TRATAMIENTO del proyecto de modificación de la ley N°11273, el cual será nuevamente presentado a la Legislatura Provincial en mayo próximo. En tal sentido, también declaramos nuestro apoyo a iniciativas legislativas públicas e invitamos a apoyarlas y enriquecerlas, sin distinción de pertenencias político-partidarias; recordando al mismo tiempo que compete a las agencias estatales provinciales y nacionales las acciones inmediatas para preservar valores del más alto rango como la salud, al vida y el ambiente así como el interés superior de los niños potencialmente afectados. No es ocioso recordar que las primeras etapas de la vida son especialmente sensibles al efecto de los agroquímicos, en muchos casos con consecuencias irreversibles, como lo documenta la profusa literatura científica.
”Solicitamos al Ministerio de la Producción a que declare la PROHIBICION DEL GLIFOSATO y sus formulaciones comerciales en todo el territorio de la Provincia, ya que decenas de investigaciones científicas, nacionales y provinciales, demuestran su peligrosidad, tanto en sus efectos Teratogénicos como “probable cancerígeno”, según la Organización Mundial de la Salud que recientemente acaba de clasificarlo formalmente. Se impone, por lo tanto, dictar medidas en lo inmediato tendientes a proteger a la ciudadanía del contacto involuntario con este químico y elaborar un plan para su abandono definitivo.
“Aspiramos a un progresivo plan de adopción de otro modelo alimentario y productivo, que pueda sostenerse en el tiempo, que no intoxique el suelo, el agua, el aire ni atente contra la salud y el modo de vida de toda la población, víctimas involuntarias que sufren sus consecuencias”, sostiene la declaración de Colastiné del pasado 21 de abril de 2015.
Carlos del Frade. Periodista, escritor y diputado provincial electo por el Frente Social y Popular.