La peor herencia

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El gobierno kirchnerista se fue dejando al 32 por ciento de los niños en la pobreza, de ellos casi un 6 por ciento en la pobreza extrema.

Un reciente informe de Unicef Argentina indica que “En la Argentina entre el 25% y el 32% del total de niños son pobres multidimensionales. Esto implica un valor que oscila entre 3,3 y 4 millones de niñas y niños.

Para realizar el informe se analizó el nivel y la estructura de la pobreza en la niñez y la adolescencia, para fechas recientes. Se usó la Encuesta de Indicadores por Conglomerados Múltiples realizada en el país en los años 2011/12, y la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del segundo trimestre de 2015.

La metodología UNICEF/CEPAL arroja que, en la Argentina, en 2015 el 31,7% de los niños habría experimentado algún tipo de privación. Estos niños serían multidimensionalmente pobres, lo que significa que tienen privaciones en al menos uno de los derechos. un 5,7% de los niños pobres sufre de pobreza o privación extrema.

El informe de reciente publicación indica que “las brechas en las tasas de incidencia según las características del hogar en el que residen niñas y niños son, en algunos casos, considerables.

Tal es el caso de la cantidad de niños en el hogar, el ingreso per cápita familiar y el nivel educativo del jefe. Se destacan también los efectos del entorno socio-laboral: un niño que vive en un hogar cuyo jefe es un asalariado no registrado tiene una probabilidad 3,4 veces más alta de experimentar privaciones, comparado con un niño que reside en un hogar cuyo jefe es un asalariado registrado.

Queda de este modo al descubierto un nivel importante de desigualdad que afecta a niñas y niños, desigualdad tan inaceptable como los niveles de pobreza descritos. No es necesario siquiera establecer un nexo de causalidad entre esas características de los hogares y las privaciones.

Sólo detectar que el ejercicio de los derechos de la infancia está condicionado por ciertas características de los hogares que el niño no elige, permite alertar que el problema a veces es más que la privación en sí; es también cómo se distribuyen las privaciones en la población.

Pobreza-Unicef 1

Algunos datos del informe:

– Entre los niños, niñas y adolescentes en situación de pobreza, 29% tienen una o más privaciones (moderadas o graves) y 2% se ven afectados por dos o más. De forma similar, del 4,3% de los niños en extrema pobreza, la gran mayoría registra una privación grave, y 0,1% sufre al menos dos privaciones de este tipo.

– La dimensión preponderante es la vivienda y, más específicamente, la precariedad en cuanto a materiales y el hacinamiento. En la Argentina, alrededor del 30% de las niñas y niños sufre esta privación, y de éstos el 5% la sufre en forma severa, lo que implica materiales provisorios o que residen en viviendas en las que duermen más de cuatro personas por cuarto. En el informe de UNICEF/CEPAL (2010) puede verificarse que esta es la privación más generalizada de la región.

– La pobreza afecta en igual medida a niñas y niños y es más baja en las edades “extremas” (menores de 6 y mayores de 12 años) que en las centrales (entre 6 y 12 años de edad). Aunque este último resultado debe tomarse con cautela dado que cambia cuando se usa otra fuente de datos u otra metodología.

– Los niños que están en la base de la escala social tienen una chance 13 veces más elevada de sufrir privaciones, comparados con aquellos que están en la cúspide de la pirámide social. Un resultado análogo se obtiene cuando se mira la educación del hogar: las probabilidades son, en este caso, de 10 a 1 (entre la educación más baja y la más alta). El resto de las variables consideradas marcan brechas importantes, pero ninguna de ellas tan elevadas como estas dos.

Por su parte, los niños que viven en el Nordeste y del Noroeste argentino (NEA y NOA, respectivamente) se encuentran en una situación de mayor desventaja, mientras que los de Patagonia Sur y Ciudad de Buenos Aires (CABA) están en el extremo opuesto. Así, por ejemplo, la chance de experimentar privaciones de un niño que reside en una provincia del NOA es 6,5 veces más elevada que la de un niño de CABA.

– En la Argentina, un 22,4% de niñas y niños entre los 0-4 años de edad experimentan privaciones nutricionales y se aprecian brechas según atributos socioeconómicos y geográficos.

Por ejemplo, los niños que viven en hogares con escasos activos y riquezas tienen 1,9 veces más chances de experimentar privaciones en nutrición, comparados con aquellos que viven en hogares “ricos”.

– Un 27% de los niños en la Argentina estarían privados del “derecho a la vida” por problemas de acceso a la salud.

– La incidencia de la privación en educación afecta al 23,4% de los niños en la Argentina. Las disparidades entre grupos socioeconómicos y/o geográficos son importantes también, y se destacan aquellas que tienen que ver con la riqueza del
hogar y con el clima educativo imperante. Un niño del quintil I de riqueza tiene un nivel de privaciones que duplica el registrado por el quintil V. Por otra parte, un niño que reside en un hogar con baja educación triplica las chances de aquel que reside en un hogar alta educación.

– El 30,6% de la población de niñas, niños y adolescentes presenta alguna privación en al menos uno de los seis indicadores usados para captar información: TV de aire, TV por cable, computadora, teléfono fijo, teléfono celular y acceso a Internet. Las brechas entre grupos socioeconómicos y geográficos son muy marcadas dentro de esta dimensión. El 20% más pobre de la población presenta una tasa de incidencia 670 veces más elevada que el 20% más rico de la población, y los niños residentes en el NOA, 2 veces más alta que los residentes en Buenos Aires.

– En la Argentina, el 19,5% tiene problemas en cuanto a la calidad de la vivienda (hacinamiento, piso y calidad de vivienda). El hacinamiento es el componente más importante, ya que por “piso” hay un 0,6% en situación crítica y por “tipo de vivienda” un 5,7%.

– Alrededor del 28,3% de los niños en la Argentina están privados de calidad ambiental (lugar donde está emplazada la vivienda). También se aprecian aquí brechas socioeconómicas y geográficas considerables: un 40,8% de los niños que
pertenecen al 20% más pobre de la población vive en zonas inadecuadas, frente a un 17% de los
niños del 20% más rico.

– El 31% de los niños del país padece privación en lo que podría denominarse un ambiente libre de violencia verbal y física. El primer tipo de violencia afecta al 17,4% de los niños, mientras que la verbal lo hace al 28,9%.

– De acuerdo a los datos usados en la presente investigación y que provienen de la MICS, alrededor de un 7% de niños y niñas entre 5 y 15 años trabaja en la Argentina.

 

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