Vera: Los arbolitos del Sr. Ferraris
El municipio lleva a cabo una extraña campaña de forestación distinguiendo según la cara del frentista. La desidia de un funcionario.
(Marcelo Manzatto) La campaña de forestación que lleva adelante el municipio verense es loable teniendo en cuenta que la Ciudad de Vera es una zona urbana con pocos árboles atento a los intensos calores que se padecen en el verano. Pero esa campaña pierde credibilidad cuando el funcionario a cargo, en este caso el Secretario de Servicios Públicos, Ing. Ferraris, hace distinción del frentista a quién le pone árboles y a quién no se los pone. La nobleza del trabajo se transforma en desidia (*).
Esto es lo que sucedió en pleno centro de la ciudad. A una propiedad se le pusieron ¡cinco! árboles. Otras dos propiedades, muy cercanas a la anterior…ninguno.
La primer foto muestra cuatro árboles colocados en una vereda de una misma propiedad sobre calle 25 de Mayo, a eso hay que sumarle otro más sobre calle San Martín.
Cuando se le pidió al funcionario que obviara de colocar uno de los arbolitos, atento que colocaría cinco, durante 45 minutos dio una lección de la necesidad de forestación, la limpieza del oxígeno y otras razones científicas que sería de la envidia de cualquier biólogo. Luego aclaró que acceder a esa petición significaría que sí cualquier otro vecino le pidiera lo mismo tendría que acceder ya que lo hizo con uno y no puede ni deber así, mostrándose inflexible al pedido reiterado y explicado en varias oportunidades durante los 45 minutos que duró la charla.
Sin embargo, llamativamente, otra vereda, enfrente de donde se colocaron cinco árboles y no se podía dejar de colocar ni uno solo, no tiene un solo árbol. Se hicieron los agujeros (luego se taparon) pero parece que la vereda de esa propiedad no está incluida en plan de forestación y tampoco es esencial para la limpieza del oxígeno.
Como si esto fuera poco, otra propiedad, de casi las mismas dimensiones de donde se colocaron cinco árboles y en diagonal a esta, tampoco tiene un solo arbolito.
¿En qué quedamos Sr. Secretario de Servicios Públicos? ¿La campaña de forestación es para todos por igual o discrimina según la cara o el apellido del frentista? ¿A quién le miente, al frentista que le pidió que no colocara uno de los cinco árboles que puso o a la sociedad en su conjunto sobre su supuesta loable campaña?
Además la desprolijidad del funcionario en su tarea hace más reprochable su actitud. Como se ve en la foto, hace un mes se colocó el último de los cinco arbolitos. Los escombros nunca fueron retirados.
Y para completar su desidia, en la misma cuadra, en la puerta de un Centro de Estimulación Temprana, donde concurren chicos discapacitados, dejó una verdadera trampa que podría ser mortal, no solo para los chicos sino para cualquier distraído transeúnte.
El municipio debería revisar la actitud y el trabajo de uno de sus funcionarios.
(*) DESIDIA: Es un término que procede de un vocablo latino que hace referencia a la negligencia o la inercia. La desidia, por lo tanto, está asociada a la falta de cuidado o aplicación y a la apatía. La desidia puede asociarse a la dejadez, la indolencia, el desgano, el desinterés, la holgazanería, la pasividad y la vagancia que un individuo manifieste frente a una determinada situación.




