La ilusión duró 78 minutos
El Tate lo ganaba con gol de Britez, pero Nacional se lo dió vuelta y terminó con las chances de Unión en la copa Sudamerciana.
El empuje de los hinchas de Unión se había encendido con fuerza. El gol de Emanuel Brítez, a los 25 del ST, era una bomba anímica que le ponía fuego a la ilusión. Parecía que la remontada podía concretarse en cualquier momento. El clima era el ideal. Pero ese contexto emocional favorable duró apenas ocho minutos. Nacional, que hasta esa parte del encuentro casi no había pateado al arco, tenía guardado dos mazazos para el Tatengue. Si el tanto de Juan Ramírez a los 33 minutos fue un golpe durísimo, el 2-1 al que arribó por intermedio de José Luis Rodríguez, a los 38 minutos, sepultó definitivamente las chances del dueño de casa. El equipo de Gustavo Munúa, que en la ida había caído 2-0, terminó perdiendo la serie de manera holgada.
Le costó bastante al cuadro santafesino generarle situaciones de gol claras al elenco uruguayo. Le llegó a su rival, pero en escasas oportunidades le sacudió seriamente la quijada a el Bolso, que tuvo en su arquero a una enorme respuesta para tapar el cabezazo potente de Portillo. Lo fue a buscar con el corazón en el segundo tiempo, impulsado por la necesidad que aumentaba a medida que pasaban los minutos y su gente lo mandaba hacia adelante con una mayor determinación que en la etapa inicial, pero el equipo uruguayo aguantó y tenía guardado para el final la respuesta al envión de Unión.